Coming back to life

El jueves a la noche exploté. Muchas veces me pasa, día a día. No tengo grises. Pero siempre me dura dos minutos.
Supe en ese momento que esa vez era diferente. Que no se me iba a pasar ni en dos, ni en cinco, ni en mil. Supe que esos pensamientos me iban a enfermar. Y por un lado estaba bueno que así sea.
Me cansé de ver mi vida entera alterada por algo en lo que no creo. Me cansé de pensar que estoy rodeada de grupos de gente en los que solamente unos pocos cuestionan esta realidad.
Ir solamente a lo de mi vieja pensando que me va a parar la policía para preguntarme a dónde voy. Jamás pasó. Hacer el 99% de las compras por una aplicación del teléfono. Ver a mis amigos y a mi familia por otra. Aprender mi trabajo casi desde cero, viviendo en una situación en la que no tengo un segundo de más para poder hacerlo. No llegar a estudiar nunca para la única materia que tengo porque prefiero invertir ese ínfimo tiempo de ocio en algo que me cure la mente. ¿Todo para qué?, ¿para cuidarnos todos?, y cuándo hace dos meses salíamos a la calle y no sabíamos si volvíamos, quién nos cuidaba ahí?, ¿y quiénes impiden que nuestros seres queridos se vayan por otro motivo? Por otros más reales que estuvieron siempre, ¿y quién carajo nos devuelve el tiempo que no pasamos con ellos?
El ser humano es egoísta. Yo no voy a ponerme a discutir del que no tiene para comer porque no puede salir a trabajar, porque no me toca. Pero sí me molesta. Sin embargo y sin duda, lo que más me molesta es que hagamos caso, y que no se genere una rebelión tan grande que no haya lugar en las cárceles para meternos presos por ejercer nuestro derecho de ser libres.
¿Alguien me puede decir, a ciencia cierta, que los números que nos dan son reales?, ¿que todos los muertos en el mundo por esta falsa pandemia realmente murieron por esa causa?, ¿o lo aseguran porque lo dice la OMS y laboratorios y farmacéuticas que son justamente los grupos más beneficiados con todo esto?, ¿alguien puede asegurar que esto lo provocó un loquito que se comió un murcielago y no que es un virus modificado liberado en China y patentado por Estados Unidos hace añares?, ¿alguno sabe cuántas personas de grupo de riesgo se curaron? No. Esos números no nos los dan, nos dan lo que le conviene para mantenernos controlados.
Ayer decíamos "París" cerca del celular y nos aparecían anuncios de vuelos a Francia en las redes sociales. Hoy te dicen que no salgas, que nos cuidemos entre todos, que protejamos a los mayores que están dentro del grupo de riesgo, y nada te dicen de los abuelos que se están muriendo de tristeza y de soledad por no poder disfrutar de los únicos placeres de su vida, y nunca te vas a enterar de lo que van a ahorrarse los gobiernos de todo el mundo en esas jubilaciones que no van a tener que pagar más porque los mataron de angustia.
Despiértense. Salgan a la calle. Salgan con cuidado, no se vayan de joda. No dejen que avasallen sus derechos, no permitan que les roben la vida, y jamás, ni por un segundo, piensen que los están cuidando, porque nunca antes pensaron en ustedes, y ésta no es la excepción.

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