Coming back to life
El jueves a la noche exploté. Muchas veces me pasa, día a día. No tengo grises. Pero siempre me dura dos minutos. Supe en ese momento que esa vez era diferente. Que no se me iba a pasar ni en dos, ni en cinco, ni en mil. Supe que esos pensamientos me iban a enfermar. Y por un lado estaba bueno que así sea. Me cansé de ver mi vida entera alterada por algo en lo que no creo. Me cansé de pensar que estoy rodeada de grupos de gente en los que solamente unos pocos cuestionan esta realidad. Ir solamente a lo de mi vieja pensando que me va a parar la policía para preguntarme a dónde voy. Jamás pasó. Hacer el 99% de las compras por una aplicación del teléfono. Ver a mis amigos y a mi familia por otra. Aprender mi trabajo casi desde cero, viviendo en una situación en la que no tengo un segundo de más para poder hacerlo. No llegar a estudiar nunca para la única materia que tengo porque prefiero invertir ese ínfimo tiempo de ocio en algo que me cure la mente. ¿Todo para qué?, ¿para cuidarnos t...